A todos nos cae bien un cambio de look, y de hecho nos encanta hacerlo!! por qué negarlo. Hay muchas razones para hacerlo, para salir de la rutina, porque empezamos una nueva etapa, porque necesitamos un cambio o simplemente porque nos provocó. Este tipo de cambios tienen un efecto positivo en nosotros, nos hacen sentir bien, renovados, revitalizados, en línea con la moda, inclusive hasta nos hace sentir más jóvenes.

En mi caso solía cortarme el pelo cuando cambiaba de trabajo. Me gustaba iniciar en la nueva empresa con un nuevo look, para mi era como el símbolo de una nueva etapa y hasta pensaba que me traía buena suerte.

Cómo hemos dicho los cambios de look pasan por distintas razones, y lo mismo podemos decir de las marcas. Cómo sabemos las marcas son como personas, necesitan revitalizarse para ser relevantes y sobre todo vigentes. Es precisamente la vigencia lo que las hace inmortales. Las marcas tienen la suerte de vivir por muchos años y muchas de ellas son como los actores de Hollywood sabes que tienen muchos años pero no tienes idea de cuántos porque siempre se ven bien.

Entonces ¿cuál es su secreto? ¿Cómo hacen para verse siempre bien? Simple, al igual que las personas sufren cambios de look o dicho técnicamente restyling, rebranding o rediseño de la identidad visual. A diferencia de las personas, estos cambios son planificados y responden a objetivos concretos. No son cambios que se hacen a la ligera, son decisiones que implican un proceso y un tiempo de desarrollo importante porque no sólo están tocando el logotipo sino también el sistema de identidad y por ende las aplicaciones en los puntos de contacto de la marca.

El sistema de identidad de una marca permite que ésta tenga una identidad más sólida, dado que la dota de varios elementos gráficos que complementan al logotipo haciendo que la marca sea más versátil y al mismo tiempo más única. El sistema comprende: paleta de colores, familia tipográfica, elementos complementarios de soporte, iconografía y estilo fotográfico.

Como hemos dicho las marcas buscan vigencia y relevancia, dos conceptos clave para su supervivencia. Mantenerse actualizadas y en sintonía con las necesidades e intereses de su público es una prioridad para ellas. Cada “cambio de look” de las marcas es una evolución que viene acompañado de mejoras en el producto, de innovaciones (en términos de producto, servicio y/o experiencia), o también cambios en el territorio de comunicación. Sea cual sea el cambio, éste representa una evolución para la marca que le permite afianzar aún más la relación con su público. Las marcas están obligadas a verse bien, o mejor dicho a no envejecer. Esta lógica tiene sentido si nos damos cuenta que las marcas están presentes en nuestra vida desde siempre. Nosotros, las personas, somos los que envejecemos. Las marcas por el contrario tienen la capacidad de acompañarnos a lo largo de nuestra vida, así como lo hicieron con nuestros padres y como lo harán con nuestros hijos. Esa capacidad de poder conectar con nuevas generaciones es lo que las hace vigentes. 

Hay marcas icónicas que han sufridos cambios en su identidad visual recientemente como son Pringels, Burger King, Peugeot y McDonalds. Al margen de si los cambios de imagen nos gustan o no pensemos si estos cambios son buenos para las marcas. A mi modo de ver si lo son. Una marca que cambia se atreve a evolucionar, a salir de su zona de confort, a salir de aquello que funciona para ser una mejor versión de si misma y así lograr mayores y mejores conexiones con su público. Mas aun si estos cambios mantienen intacta su esencia y personalidad de marca, aspectos claves para que el cambio tenga sentido. Finalmente como hemos dicho, las marcas son como las personas, y cuando las personas cambiamos de look seguimos siendo nosotros solo que una versión mejorada. 

Felicito a los equipos de marketing por tener la audacia de hacer cambios en la identidad de las marcas que gestionan en momentos precisos e invito a los que aun no se han atrevido que cuestionen si su marca está lista para hacerlo. También es válido mantener la identidad intacta sino pregúntenle a Kit Kat.